Rne, osea, radio nacional de Spain,la pública se entiende.Un programa de tertulias, unos pavos que si cuando viajaban a Londres lo hacían en autostop con mucho sufrimiento y mucha penuría, que sí que viejos se sentían, que si los jóvenes de hoy no conocen las tristezas del ayer, que si la democracia y lo que han luchado por ella, para votar (sacralizado verbo que debe consistir en el acto de decidir entre dos partidos subvencionados por igual e igualmente endeudados con los mismos Bancos) y lo mucho que corrieron delante de los grises (en este país todo el mundo corrió delante de los grises incluidos los propios grises...).Ellos, la generación Kronen ( yo también debo ser de "ellos" pero ni viaje a Londres (eso sí, fuí a Laredo en tienda de campaña, ni corrí delante de los grises (joder, eso me ha marcado durante toda la vida, puta oportunidad desaprovechada) ni me importo mucho lo de votar para que mentir...)
Y llama una mujer de cuarentaitantos, y dice llamarse Cristina,de Burgos.Joder, de Burgos, madre,y hasta los cojones dice.O cabreada,que es lo mismo.Y les pone en su sitio, les aclara cuatro cosas, conceptos que diría un gallego, y les pega una revolerá que ni para qué, ole tus ovarios Cristina,me digo.Que tiene una hija, licenciada,sin futuro, que tiene un trabajo ella, de mierda, que solo ve a los políticos peleándose como gallinaceas por el grano que la banca y el dinero ( el de siempre, el añejo, el que se acumula entre la roña testicular de generaciones de oligarcas),que llora en silencio y no duerme y que encima le piden el puto voto útil, el del cambio y el del progreso.
Y les deja , a los tertulianos de lo público, sentaditos y calladitos,relamiéndose la pupita y mascullando.Y yo me digo, joder, Cristina, gracias.
Está es Cristina, date una alegría breve e ilusoria:
